Regresamos al Salon du Dessin después de nuestra primera experiencia el año pasado (marzo de 2009) en la que constatamos que se trata de la mejor feria del mundo para las obras sobre papel. Desde la inauguración con su overbooking de no profesionales del dibujo hasta el último día, el Salon es un punto de encuentro de referencia para la comunidad de profesionales, expertos y conservadores que nos dedicamos al mismo objetivo: estudiar y promover el dibujo.
Esa primera experiencia nos sirvió no sólo para conocer un nuevo mundo sino para esforzarnos este año en elegir las mejores obras. Presentamos un conjunto de dibujos seleccionados siguiendo dos líneas muy claras: el dibujo español, de Ribera a Paret, y el dibujo italiano, de Guercino a Procaccini. Sobre estos dos argumentos expositivos gravita el resto de propuestas, algunas reincidentes gracias a la buena acogida que tuvieron en la edición anterior, como el descubrimiento de Eugenio Lucas como un álter ego español de Victor Hugo o como los dibujos abstractos y tan frescos de Esteban Lisa. Naturalmente, debemos presentar el dibujo en la órbita de la Barcelona de 1900, crisol cultural que deviene una suerte de París avant la lettre y en el que se forma Picasso, con figuras tan relevantes como Mir, Pichot o Sunyer, entre otros, artistas todos ellos aún poco reconocidos en la esfera internacional.
En las páginas que siguen encontrarán algunas de las mejores obras debidamente estudiadas por los mejores expertos de cada materia. Esta publicación quiere ser una previa de lo que el visitante encontrará en nuestro stand, una suerte de flash. Aprovecho la ocasión para agradecer a los miembros de la sociedad del Salon du Dessin y en especial a su presidente, Hervé Aaron, la confianza que han depositado nuevamente en nosotros y que no vamos a defraudar. Nuestro compromiso se une al ideario del Salon y no es otro que exponer las mejores obras con las máxima calidad y el máximo rigor.
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