Dibujo

Para conocer a un artista no hay nada más íntimo que recurrir a sus cuadernos, diarios personales que ha ido trabajando. Normalmente, los artistas escriben poco y dibujan mucho: el trazo inmediato del lápiz sobre el papel atrapa mejor una imagen que la pluma y las palabras.

Hay dibujos que sirven como instantáneas gráficas de una época, otros pensados ​​como ilustraciones a complementos del texto. Sin embargo en el dibujo está todo condensado, la raíz o la probidad del arte, según que seguimos la lección de Miguel Ángel o de Ingres.

Obras sobre papel

Artur Ramon Art ha dedicado una atención especial a la obra sobre papel, con decenas de exposiciones  dedicadas a esta materia, exponiendo obras que abarcan cinco siglos, del XVI al XXI.

No nos hemos puesto límites cronológicos ni barreras geográficas, buscando dibujos de calidad de época antigua, moderna y contemporánea, tanto nacionales como internacionales. Una propuesta sólida que Artur Ramon Art dedica a los coleccionistas privados y públicos, entre ellos museos como el Prado o el Louvre.

Nuestra posición de especialistas del dibujo culminó y fue reconocida con nuestra aceptación para el Salon du Dessin de París (desde 2009) y TEFAF Maastricht (desde 2010) en la sección Works on paper, las dos mejores plataformas feriales del mundo para mostrar obras sobre papel.

Llevamos ocho años consolidando un prestigio internacional a través de los mejores dibujos estudiados por especialistas y publicados en nuestros catálogos.

Vista del Campo Lateranense en Roma, Anónimo flamenco
Estudio de tres cabezas de querubines, Juan Carreño de Miranda
Estudio para rostro y manos de San Joaquín, Zacarías González Velázquez
La ordalía del fuego de Mucio Escévola, Giovanni Guerra
Estudio de mandíbula de gavial y estudios de ostras, Pancrace Bessa
Figuras, Giulio Campi
Estudio de desnudo masculino, Anton Raphael Mengs
Saint Theodore Stratelates y San Jorge, Claude Déruet
Cabeza de un hombre barbudo, Domenico Corvi
Trompe‑l’oeil. Ces drolles font bonne chère, Giuseppe Crespi
Trompe‑l’oeil. L’Aventurier, Giuseppe Crespi