Analogies

Otoño 2013

La palabra «analogía» viene del griego αναλογíα, proporción, semejanza. En el sentido más estricto y etimológico, significa comparación o relación entre razones o conceptos diversos. Establecer analogías es comparar o relacionar dos o más seres u objetos a través de la razón, señalando características generales y particulares, generando razonamientos basados ​​en la existencia de similitudes entre ellos, aplicando a uno de estos entes una relación o una propiedad que está claramente establecida en el otro.

Para nosotros, el arte es arte, más allá del espacio y  del tiempo, y es cierto que hay una línea sutil que, como la tela de araña, asocia unas obras con otras. Nos gusta la palabra analogía para la transmutación del término y por el hecho que nos llega con el recuerdo aún tan fresco de haberlo oído a menudo al profesor José Milicua, traspasado recientemente, a quien dedicamos la exposición. Con su manera característica de hablar con tono bajo, tan inusual entre nosotros, y saboreando las palabras, como masticandolas, el profesor buscaba las analogías de ciertas obras que estudiaba, porque sabía que la historia del arte es la historia misma de la vida. Un cuadro o un objeto siempre guardan detrás una historia, un mundo cerrado y propio, en condensación, que los singulariza al tiempo que los relaciona con cuadros y objetos de otras épocas. El profesor Milicua nos enseñó a desentrañar, mejor aún, nos dio las llaves para abrir los mundos que contenían o condensaban. En definitiva, la historia del arte es la historia de las analogías, de las líneas sutiles que unen unas obras con otras, como eslabones imaginarias de una misma cadena.

La muestra que presentamos recoge un abanico muy extenso de obras (pinturas, dibujos, esculturas, grabados, cerámica, muebles y otras artes decorativas) dentro de un espacio geográfico que se concentra en España e Italia, y que cronológicamente del Manierismo a nuestros días. Este catálogo cuenta y ya se memoria de la exposición, al tiempo recoge, a modo de selección, algunas analogías de la muestra. Las obras se relacionan entre sí porque son pareja o forman parte de un grupo, o para que las une un mismo tema, estilo, técnica o propuesta estética. Analogías fusiona dos proyectos anteriores en uno solo: la serie Obras singulares y La pareja, ambos muy relevantes en nuestra trayectoria profesional, signos de identidad de nuestra propuesta de cultura anticuaria orientada al coleccionismo.

Somos conscientes de que los últimos tiempos algunos de estos proyectos no han sido posibles por la dificultad del contexto. También sabemos que aún hoy en día no salimos con el mar definitivamente en calma. Pero pensamos que es en estos momentos complicados cuando hay que apostar, con pasión y esfuerzo, por lo que creemos, por lo que somos y por lo que nos define. Más allá de nuestra apuesta internacional, especializada en el mundo del dibujo, somos anticuarios, en el sentido más noble y generalista de la profesión. Anticuarios pero también galeristas, sí. Entendemos el arte de manera transversal y apostamos por todo lo que apreciamos, de Morales a Barceló.

Más allá de ser una exposición que relaciona algunas de nuestras mejores piezas, además de ser el proyecto con el que inauguramos una nueva temporada y nuestra galería superior, con su expositor renovado, Analogías es un retrato de nosotros mismos: una fotografía de nuestra manera de ser y sentir el arte, como una extensión -a veces refugio- de la vida.