Abstracción latinoamericana

Una propuesta

juliol - setembre 2012

Hacia 1930, el panorama artístico del continente sudamericano cambia. Por el influjo de las vanguardias europeas, el lenguaje narrativo se metamorfosea en una abstracción geométrica que tiene su raíz en los símbolos.

Torres–García y su Escuela del Sur, junto con el vibracionismo de Rafael Barradas, son los pioneros de un mundo que se forja en una América en paz, mientras Europa vive la barbarie de la guerra. Esteban Lisa, español afincado en Buenos Aires, construye una obra conceptual de formas y colores de gran sensualidad, que en vida pasó desapercibida y que en los últimos tiempos ha venido siendo felizmente reconstruida a través de Jorge Virgili y la Fundación que lleva su nombre. La historia de Sarah Grilo es el reverso de la de Esteban Lisa. Nació en Buenos Aires y desarrolló su arte en Europa, especialmente en Madrid, incorporando a sus obras el mundo de los grafitis, como una suerte de Basquiat avant la lettre.

Entre los contemporáneos, destaca el mexicano, aunque barcelonés de nacimiento, Vicente Rojo, que acaba de celebrar sus ochenta años. Hemos expuesto ya varias veces la obra de Rojo, que funde la tradición azteca con un mundo muy propio que tiene su epicentro en el laberinto y el volcán. Como contraste con la pintura, la figura del ceramista mexicano Gustavo Pérez funde la línea en objeto y nos ofrece unas piezas táctiles, rigurosas, casi litúrgicas. César Paternosto es un continuador de la abstracción que funde la experiencia del movimiento De Stijl, especialmente de Piet Mondrian, con una refinada condensación geométrica que busca la pureza casi mística del lienzo en blanco.

Abstracción latinoamericana: una propuesta no es una exposición antológica, sino una selección de obras de artistas de un mismo entorno geográfico y cultural con los que hemos trabajado. No tenemos más interés que recalcar el valor de estos artistas, muchos de ellos vinculados por orígenes más o menos directos a Barcelona, y de sus obras, que son testimonio de las cimas a que ha llegado el arte en Latinoamérica en el siglo XX y a principios del XXI.

Artur Ramon i Navarro